Love & Light - Mimi Albero
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LOVE & LIGHT

by my soul.

Desnuda

desnuda.
sin ropa y aún así tapada.
sencillo es mostrar la piel y sexualizar.
sencillo es ver un cuerpo y opinar.
cuando no es más que eso: cuerpo, materia.
que te sirve y no te define.
que te muestro y no comprendes.
desnuda.
con piel y aún así escondida.
cubierta por capas banales de superficialidad.
cubierta por pinceles, destellos, colores.
estereotipos, sin valores.
que te crees y luego impones.
desnuda.
cuando me rindo y suelto todas las corazas.
cuando me abro y abrazo la vulnerabilidad.
desnuda cuando ilumino mis sombras y miedos.
desnuda cuando afloran mis sueños y anhelos.
estoy desvestida pero no desnuda.
desnuda.
desnuda estoy cuando escribo.
desnuda estoy cuando lees.
desnuda estoy si te miro.
si te abrazo y te fundes.
desnuda estoy si te cuido.
y luego vivo,
respiro,
con el alma desnuda.

Cambia

gira sobre ti mismo las veces que haga falta.
duda. pierde. busca y reencuentra. maréate.
date tantas vueltas que te agiten.
que te revuelvan.
que te hagan tropezar, caer, rebozarte en la arena y luego levántate.
o quédate sentando, medita.
respira y aférrate con fuerza a la única constante infinita: el cambio.

Intention

Live with intention and the purpose will come.

Vive cada día con intención y el propósito llegará.

ART

She never looked nice.
She looked like art.
And art wasn’t supposed to look nice.
It was supposed to make you feel something.

La práctica

El mat es como el espejo de mi alma.
Cuando empiezo la práctica sobre él me muestra todo lo que necesito ver. Respiro, enfoco la atención y observo atenta a todo lo que me enseña.
Al empezar me veo ridícula, insegura, débil, desequilibrada, incómoda, torpe, ansiosa, tensa…
En cada práctica el mat se encarga de reflejar mi VULNERABILIDAD.
Cada día. Día tras día.
Sin maquillaje, sin filtros, sin focos, sin colorines. Insistente hasta que me rindo. Y me rindo.
Me rindo ante todas las sombras que refleja.
Me rindo ante ellas y las abrazo, las acepto, para encontrar la luz que le corresponde a cada una.
Este momento no llega todos los días, pero cuando llega, puedo llevar ese nuevo matiz a mi práctica del Yoga fuera de la esterilla.
Cuando me rindo a una nueva sombra y trabajo su luz, ésta empieza a proyectarse en mi vida, en mi práctica vital.
En la auténtica práctica hacia el Yoga.

Escribir movimiento

Un texto escrito desde el corazón es una forma abierta y honesta de expresarse aunque siempre estará procesada por la mente.
En cambio el movimiento; el movimiento es puro lenguaje de la emoción.

(E) Moción. Movimiento. Desplazamiento. Vida.
Cuando el cuerpo se mueve no interviene ningún pensamiento, no existe condición.
Cuando el cuerpo se mueve no es necesario conocer para entender. No es necesario comprender para sentir.
Cuando el cuerpo se mueve es la expresión del alma, su lenguaje más puro.

Me columpio por la vida

El columpio de mi vida.
Me enseñaron a ir sentada, agarrada a las cadenas para crecer segura, para no caerme, para no hacerme daño.
Me empujaban hasta que aprendí a impulsarme solita.
A caminar despacito hacia atrás y de puntillas tomar impulso para subir alto.
Alto y adelante, alto y atrás.
Porque de eso se trata, de compensar, pasando siempre por ese punto que nos conecta. Ese punto.
El que me devuelve a mi.
Al que regreso cada vez que crezco, cambio o proyecto.
Ese momento que llega para pausar o tomar de nuevo impulso. Ese punto en el que conecto para RESPIRAR.
Ahora he cambiado las cadenas por cuerdas suaves, los hierros por maderas y aunque a veces me atrevo a ponerme de pie no hay vez que de nuevo me siente y roce la arena con la puntita de los pies.
Sin miedo. Porque sé que no siempre volaré alto y arriba, y sé que no siempre voy a verlo todo con vértigo como lo veo desde atrás.
Voy a columpiarme por la vida, sintiendo y conectando cuando lo necesite. Ya sea porque no tomo suficiente impulso o porque hay algo que me frena y devuelve al origen.
Aprendiendo de todo a mi alrededor, escuchando todas las señales. Buscando el equilibrio. Respirando. Volando alto, libre y volviendo siempre a la Tierra, a mi.

No te digo te acaricio

Si las caricias fueran palabras:
Te elijo.
Eres especial, pero no especial diferente, sino igual que todos pero distinta, esencial.
Te miro.
Como cuando de noche mi atención está puesta en la oscuridad del cielo, pasa una brillante estrella fugaz y la veo porque mi mirada estaba esperándote.
Te abrazo.
Fuerte y suave hasta que solo tocas el suelo con la puntita de los dedos de los pies.
Te quiero.
Como… No.
Es amor y excluye todo tipo de comparación.
Te necesito.
No. En realidad no.
Estoy completo.
Y cuando te elijo, miro, abrazo y quiero lo hago sin expectativas.
Te admiro.
Sin duda te admiro.
Eres esencia. Pura, libre, delicada, sutil.
Namaste.

Naturaleza

Compartimos la misma tierra, crecemos con raíces prácticamente idénticas. Incluso las entrelazamos.
Nos nutrimos de la misma forma. Tenemos una estructura parecida, el mismo recorrido que empieza con la vida y termina con la muerte. Así somos.
Como las flores. Todas nacen de una semilla y florecen gracias a la luz.
Independientemente del espacio que ocupen, no florecen unas más o mejor que otras, simplemente florecen, compartiendo tierra, alimento, raíces y origen.
Cada una con su color, cada una con su aroma, cada una libre, autónoma e independiente en su esencia.
Sin necesidad de pertenecer, sin voluntad de ocupar.
En libertad.
Tenemos tanto, tanto, que aprender de la naturaleza.

Todo ligero

Vive ligero.

Vivir simple no tiene porque significar ser minimalista o prescindir radicalmente de las posesiones materiales.
Para mi vivir simple es saber que pudiendo tener más, sé estar feliz con menos.
Tener cuarenta pares de zapatillas o tres no cambia mucho porque lo que me llena realmente es la experiencia que vivo con esas zapatillas, la montaña a la que subo, la excursión, el paseo o la carrera.
Tener tres vestidos o veinte importa menos cuando lo que ilusiona es con quién vas a cenar cuando te lo pones, o a bailar, o a celebrar.
Un par de gafas de sol o quince, qué más da cuando terminas por quitártelas porque prefieres estar surfeando, o mirar a los ojos cuando hablas.
Vivir en lo simple para mi es tener presente que lo que llena mi vida son las experiencias, las sensaciones, las emociones. Que no necesito, sino que escojo disfrutar de cosas materiales, porque son circunstanciales, no ensenciales en mi camino.

Decide

Ni todas las flores, ni todos pétalos del mundo son suficientes cuando lo que te impide decidir es el miedo.

Arriesga.
¿Puede que algo no salga bien? Por supuesto. Pero que no salga bien no significa que salga mal, porque todo está sujeto a las expectativas que nos creamos. Rompe tus esquemas mentales.
Déjate llevar, por muy hippie que suene.
Quizás salga absolutamente distinto a lo planeado pero eso es la vida: arriesgar, caer, aprender, adaptarse y valorar.
Cuando eres honesto, responsable y actuas en consecuencia a lo que sientes la posibilidad de fallar desaparece.
Arriesga.
Haz lo que te de la real gana.
Te lo debes. Van a criticarte de todas formas, cuanto antes lo asumas mejor porque vas a vivir con ello.
Arriesga. Toma decisiones y provoca acciones.
Incluso cuando aparece el miedo, que te estimula y excita lo suficiente como para seguir avanzando.

Mírate

Cuando miramos de verdad, llegamos a ver la esencia de todo.

Mirar no es simplemente dirigir nuestro sentido de la vista hacia algo concreto. Mirar es también poner nuestra atención en ello y, cuando lo hacemos, le estamos dando el espacio suficiente para existir.
Según miras, así ves.
Cuando miras desde la bondad, el respeto y el amor, notas como el mundo se va transformando ante ti.
A lo largo de tu vida vas a cruzarte con miles de ojos.
Distintos colores, formas, intensidades y edades. Sin embargo, solo recordarás aquellos que de alguna forma te han hablado. Los que te miran y a los que miras.
Los ojos son el reflejo del alma.
Las miradas son su lenguaje.
Podrás percibir miradas sostenidas, miradas alegres, llenas de ilusión, inundadas en lágrimas, miradas huidizas o perdidas. Todas ellas comunicando algo que surje desde nuestra esencia. Algo que estamos perdiendo por mirar hacia abajo, hacia pantallas que no comprenden este lenguaje y por ende se pierde cada día un poco más.
Hoy antes de mirar, antes de dirigir tu mirada hacia el exterior, llévala hacia dentro.
Mírate el tiempo suficiente para comprender que nada de lo que veas en tu interior vas a encontrarlo fuera. Resiste la incomodidad de encontrarte con tus sombras y sigue mirando, porque están ahí gracias a la luz que proyectas.
Cierra los ojos y mírate para mirar.

Intuye

Trust your instincts, intuition doesn’t lie.
La intuición es la capacidad de saber algo pero ignorando cómo lo sabemos. Es una facultad espiritual (no religiosa) que no explica, simplemente muestra.
Todos la tenemos y podemos desarrollarla a través de la meditación. La forma de percibir es mediante la plena consciencia, cuando nuestra mente se aquieta y nuestro cuerpo físico se relaja.
Estando ambos en armonia con nuestros actos para llevar a cabo nuestro propósito somos más sensibles para intuir.
Y así tomar mejores decisiones que están en coherencia con nuestra esencia, y a la larga nos harán estar más felices.

Quédate

Quédate con quien al mirarte el pecho pueda ver tu corazón.

En esta sociedad superficial resulta muy obvio que lo importante es aquello, o aquel, que pueda demostrarte autenticidad.
¿Lo es? Si, ¿no?
Porque de no ser así, dónde meteríamos todo el ego con el que llenamos Instagram a diario. Estoy casi segura de que nuestro cuerpo físico no puede con tanto. Así que, en cierto modo, es útil tener un espacio destinado a ello.
Mostrarnos como somos en esencia es realmente difícil.
En la era de la hiperconectividad estamos más alejados que nunca. Lo que decimos, pensamos y hacemos puede tener mucho sentido para nosotros pero cada persona lo interpreta a su modo en base a su entorno, experiencia y creencias.
Desnudarnos, de piel, a través de una pantalla y que se perciba con transparencia es doblemente difícil. Estamos en un globo inflado de nuestra autoimagen y la mayoría de veces no se corresponde con lo que los demás piensan de nosotros.
Para mi la parte más agria es sin duda que se pueda emitir juicio sobre alguien con quien jamás hemos coincidido, hablado ni compartido.
Y volviendo al corazón, ardua tarea teniendo en cuenta que no hay forma de meterlo en la descripción de Tinder.
La paradoja es que esto os llegará a través de una pantalla y solo unos pocos lo recibirán exactamente como lo he escrito.
‘Quédate con quien al mirar tu pecho pueda ver tu corazón.’

Eres todo

Desde pequeñita aprendí que abundancia es sinónimo de algo ‘bueno’, positivo: come mucho para crecer más, compra ropa nueva para estar más mona, estudia mucho para ser algo en la vida, gana mucho dinero, compra muchas cosas, sé muy exitosa.

Es un bucle que sólo termina cuando se te ha pasado la etapa adulta, la etapa vital en la que más completos estamos si somos conscientes de ello.
Y sí, estás rodeado de mucho, lleno quizás, pero también incompleto por estar ocupado buscando en el exterior lo que hubieras podido cultivar en ti.
Todo lo que necesitas ya lo tienes y déjame decirte que no es abundante, seguramente es algo pequeñito, a veces inadvertible, pero ahí está lo que eres en esencia. Tú.
Seguro que no eres mucho, pero ‘eres’ y eso es todo. Entiende las necesidades de tu cuerpo físico, aquieta los deseos de tu mente y permanece consciente en busca del equilibrio.
Cultívate, dedícate, revísate.